Este sitio de reforestación de dos hectáreas en Subic reúne ecosistemas forestales y marinos, creando un aula viva para la conservación. La zona alberga manglares en pleno auge, vegetación costera y una variedad de especies marinas que han hecho de este hábitat protegido su refugio.
Las visitas guiadas, dirigidas por miembros de la comunidad aeta, ofrecen a los viajeros una forma significativa de explorar el lugar. Durante el recorrido, los visitantes aprenden sobre la fauna marina que depende de los manglares, así como sobre los cultivos de importancia cultural y económica plantados en toda la zona. Es una experiencia que combina naturaleza, patrimonio y sostenibilidad, y muestra cómo las comunidades locales y el medio ambiente se fortalecen juntos.