Un viaje a Bohol no estaría completo sin ver en persona al primate más pequeño del mundo, el tarsero filipino. Estas criaturas pesan solo entre 113 y 142 gramos y no son más grandes que la mano de un adulto humano. Aunque puedan parecer alertas y te miren fijamente con sus grandes ojos marrones, los tarseros son en realidad animales nocturnos y están dormidos la mayor parte del día.