Kilómetro tras kilómetro se extienden playas enmarcadas por paisajes diversos, desde fina arena blanca hasta guijarros y formaciones rocosas, que son señas de identidad de la provincia, y hay mucha diversión junto al agua incluso para quienes no practican surf. Algunos viajeros vienen por la acción; otros se deleitan con la serenidad de los frentes marítimos impolutos de Surigao.