Escondido entre los paisajes de selva tropical de Dingle, Iloílo, el Parque Natural Bulabog‑Putian es un refugio para el ecoturismo y la biodiversidad. Esta área protegida alberga una impresionante colección de flora y fauna, lo que la convierte en una parada gratificante para los amantes de la naturaleza y el senderismo. El parque también cuenta con más de 30 cuevas revestidas de piedra caliza, algunas de las cuales contienen inscripciones históricas que se cree que fueron escritas por los primeros héroes filipinos durante el periodo colonial español. Es una combinación poco común de belleza natural y patrimonio cultural, una escapada al aire libre con historias talladas en sus propias paredes.