Los faroles son una tradición navideña filipina muy querida, pero San Fernando eleva este arte a alturas deslumbrantes con su Festival del Farol Gigante anual, que se celebra pocos días antes de Navidad. Esta esperada celebración presenta faroles masivos de 5,5 metros de altura que brillan como vidrieras, cada uno repleto de colores vibrantes y patrones caleidoscópicos intrincados.
El festival es un verdadero espectáculo: luces que bailan en perfecto ritmo, multitudes que aclaman mientras cada farol cobra vida y el aire lleno de la calidez del espíritu navideño. No es de extrañar que los viajeros regresen año tras año para presenciar el arte y la innovación que hacen de San Fernando la Capital Navideña de Filipinas.