Experimenta la máxima relajación tropical. Navega por el pintoresco río Loboc, bordeado de árboles, mientras te deleitan talentosos artistas y te sirven deliciosa cocina filipina. ¡Estate atento a los animados niños locales que cantan y bailan en plataformas flotantes! O elige la versión romántica y pausada a la luz de la luna a lo largo de los manglares del río Abatan, con luciérnagas iluminando el camino.