Frente a la costa de Siargao, este modesto municipio insular es un glorioso microcosmos de lo mejor de la naturaleza: playas vírgenes, arrecifes exuberantes bajo aguas cristalinas, islotes frondosos, cuevas vírgenes, lagunas y lagos inexplorados, gargantas rodeadas de acantilados de piedra caliza, y una emocionante variedad de vida marina y flora tropical.