Un recorrido por la campiña de Visayas Centrales lleno de descubrimientos: casas de época, iglesias históricas, tarsios dóciles y artesanía de calidad. Delicias culinarias en una granja de abejas y en un crucero fluvial. Y no olvides las “Colinas de Chocolate” por las que es conocida la provincia. Lo sentimos, no se pueden comer… Opta por los “peanut kisses” en su lugar.